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Las últimas medidas dictadas por el Gobierno
para lograr el equilibrio fiscal, el reflotamiento de las empresas y el reinicio de las
privatizaciones y concesiones, son sin duda alguna, la medicina que la economía
necesitaba para salir de su estancamiento, caracterizado por una falta de liderazgo en el
gabinete saliente. Es evidente que los
resultados serán visibles a partir del próximo. Las políticas fomentar el empleo y las
inversiones también son positivas. Creemos que por fin se han dado pasos concretos de
corto plazo para salir de la crisis económica y recesión. Eso es bueno para asegurar
estabilidad y confianza en los inversionistas. Es un ajuste que duele, pero que es
necesario (C&P 2289).
Los programas de fortalecimiento patrimonial de las empresas
y rescate financiero agrario también son vitales para el inicio de la reactivación
económica, porque permitirán a los productores solucionar sus problemas de
endeudamiento, para reiniciar sus operaciones a fin de generar fuentes de trabajo.
En este aspecto, ya empezaron a llegar al escritorio del
ministro del sector, José Chlimper, las diversas propuestas para ejecutar los planes de
reactivación del agro, que esperamos no siga siendo la cenicienta en el presupuesto del
2001.
EL FESTÍN
Sin embargo, creemos que quienes se beneficiaron del
"festín crediticio" , deben ser ahora, los primeros en asumir su
responsabilidad en los programas de rescate financiero, porque "no hay lonche
gratis" como bien lo predica el titular del MEF, Carlos Boloña. Aquí deberíamos
reclamar los detalles para explicar en qué se gastaron "el exceso del primer
semestre". Creemos que todos los peruanos necesitamos una respuesta a esa
interrogante.
Consecuente con lo anterior donde el rescate de las empresas
incluye la extinción de multas, recargos, intereses y moras de las deudas tributarias, La
Cámara destaca el anuncio hecho por el ministro Boloña de buscar "mecanismos
imaginativos" que se hacen muy necesarios, para premiar a los buenos contribuyentes.
Es decir, a las empresas que no obstante la crisis cumplieron
con pagar sus obligaciones, apelando incluso al fraccionamiento de sus deudas. Así se
reconocerá el esfuerzo de los agentes productivos y se restablecerá la confianza de los
inversionistas. |
A PAGAR
Aunque la exposición del primer ministro Federico Salas en el
Congreso no trajo consigo cambios sustanciales a lo ya conocido, debe caminar con pies de
plomo para no dejarse llevar por cualquier viento de políticas continuistas en el modelo
económico.
En ese sentido, resulta atractivo que el Estado se comprometa a
pagar sus deudas con los diversos estamentos públicos y sectores privados. En otras
palabras, Salas garantiza que no habrá política del "perro muerto".
Esta es una decisión que La Cámara venía reclamando porque
contribuirá sustancialmente al restablecimiento de la cadena de pagos inyectando mayor
liquidez al mercado, lo que favorecerá la recuperación del aparato productivo.
Con respecto a las privatizaciones y concesiones, La Cámara saluda
la decisión de continuar con el programa, incluyendo la venta del Mantaro. No olvidemos
que el premier Salas propuso en su plan de Gobierno en la campaña electoral, privatizar
el complejo energético.
De este modo se atraerán mayores inversiones de riesgo, pues al
Estado le corresponde mantener los servicios básicos a la sociedad, como infraestructura,
salud, educación y seguridad.
SOBRECOSTOS
los anuncios para rebajar los sobrecostos de las microempresas,
además de admitir que efectivamente hay sobrecostos que frenan la competitividad del
país, resultan también muy positivas.
Esperamos que en la medida que la economía mejore, la rebaja de
esas sobrecargas será más amplia para incentivar la rápida formalización de las
microempresas, donde el 30 % de la PEA ( 2'700,000 trabajadores) operan en la
informalidad.
En todo caso lo que se requiere es la eliminación total de los
sobrecostos para que haya un "piso plano" para todos los sectores productivos.
Ya el ministro de Industrias, Gonzalo Romero De la Puente, esbozó
algunos lineamientos para que su sector levante cabeza en el corto plazo. Hasta el
momento, las PYME son su principal preocupación.
EQUILIBRIO FISCAL
La institución destaca las medidas para lograr el equilibrio
fiscal, racionalizando el gasto público. En tal sentido debe culminarse con la reforma
del Estado, incluyendo la fusión de los organismos reguladores, lo que no significa
reducir personal, sino mejorar su aprovechamiento para lograr eficiencia, eficacia y
consecuentemente, la simplificación administrativa. Se trata de reducir el tamaño del
Estado como lo señalado el ministro Boloña. La pregunta es: ¿Podrá hacerlo o tendrá
libertad para ejecutarlo?
EMPLEO
El fomento del empleo y la generación de inversiones mediante la
identificación de lugares y sectores productivos en las provincias, de igual modo es una
correcta medida para iniciar un ordenado proceso de descentralización que las Cámaras de
Comercio de todo el país siempre han reclamado.
Este tipo de medidas se aplica con mucho éxito utilizando los
debidos parámetros y plazos en los países más desarrollados. Es más, la Cámara de
Comercio de Lima, en los últimos años hizo el esfuerzo para agrupar a las Cámaras del
interior en base a objetivos comunes.
¿QUÉ FALTA?
Ahora lo que faltan son medidas de mediano y largo plazo para
iniciar un franco proceso de industrialización, a fin de generar una oferta competitiva
para la exportación y para el mercado interno, lo que haría viable el programa de
sustitución competitiva de importaciones.
La Cámara considera que es necesario el anuncio de una frontal y
permanente lucha contra el contrabando y la falsificación de productos que perjudican el
comercio y la producción legalmente constituidos y atentan contra una mejor recaudación
fiscal.
En este caso, no se requieren de nuevas leyes, porque las normas
existen, sino sólo de una voluntad política conducida desde el más alto nivel. Esto
haría posible la inmediata utilización de toda la capacidad productiva ociosa existente
en el país a fin de generar mayor empleo en el corto plazo.
METAS
MACROECONÓMICAS PARA EL QUINQUENIO
El crecimiento anual del PBI será del 6 %
La inflación anual no será mayor al 4 %
El déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos no será
mayor al 4 % del PBI.
El déficit fiscal debe reducirse sustancialmente.
La presión tributaria será del 15 %. Estará basada en el IGV, IR,
ISC y derechos de importación.
El subempleo y desempleo deben sufrir "sustanciales"
caídas.
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