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Edición Julio 2000      Revista Junio 2000

SALUD

Cuando la mente se enferma

La mayoría hemos escuchado en algún momento una frase singular: "estoy con la depre…" y no necesitamos hacer mucho esfuerzo intelectual para reconocer que esa persona no se encuentra bien emocionalmente.

Los especialistas señalan que la depresión se caracteriza por un estado de ánimo dominado por la tristeza, el desgano y hace que el individuo se sienta desanimado e incapaz de disfrutar las cosas que lo rodean. Todo esto lo lleva a perder interés por el entorno y no reacciona afectivamente.

EL PROBLEMA

Según el Dr. Alberto Fernández Arana, jefe de la Unidad de Investigación del Hospital Víctor Larco Herrera, en "la actualidad existen los mecanismos científicos para determinar que la depresión es una enfermedad de la mente. Uno de los síntomas más comunes en un paciente deprimido es el sentimiento de culpa".

El síntoma crucial es la anhedonia, que significa que el paciente no se siente estimulado por nada. Esta se caracteriza por la incapacidad del paciente a reaccionar afectivamente. Cambiar tal estado le resulta muy difícil y no porque no quiera, sino porque no puede.

Entre los principales síntomas de la depresión están: prolongados cambios en el estado de ánimo, pierden la secuencia de los hechos, baja autoestima, autoreproche, pesimismo, idea de suicidio, cambios en la actividad psicomotora (agitado o inhibido), quejas somáticas vagas (por ejemplo, dolores de cabeza).

En el Perú por cada 200 personas, 30 padecen de depresión y ésta se debe a la alteración de neurotransmisores relacionados con los trastornos depresivos. Pero si la vulnerabilidad genética en el paciente es mayor, éste tiende a deprimirse sin necesidad de estar expuesto a factores externos. Por eso la depresión no respeta condición social, raza, condición económica.

¿CÓMO SE TRATA?

La depresión implica un tratamiento a largo plazo, porque una vez diagnosticado, si no se trata a tiempo con antidepresivos, el paciente comienza a deteriorarse. El riesgo de que un paciente deprimido no reciba tratamiento es muy alta, produciéndose por ende una discapacidad prolongada, su rendimiento en el trabajo se ve afectado, además de convertirse en una carga económica para la familia.

Según el Dr. Fernández Arana, 2/3 de los pacientes con depresión tiene idea de suicidio, del 10 % al 15 % se suicida (en nuestro medio hay un subregistro de suicidio).

El galeno afirma que es muy importante reconocer que la depresión constituye un proceso neurodegenerativo. Uno de los principales objetivos de los antidepresivos, es que evita la muerte de las neuronas, que es provocada por la depresión, lo que causa una pérdida de las capacidades cognoscitivas, pérdida de la capacidad de aprender y de tomar decisiones.

Su uso a largo plazo corrige la alteración genética que produce la depresión. El antidepresivo genera cambios en el mensaje genético y mejora entonces el cuadro depresivo, restableciendo el funcionamiento normal del individuo, minimiza la posibilidad de recaídas y recurrencias.