LIBROS Image5a.bmp (145206 bytes)

Cámara de Comercio de Lima

 

Más allá del silencio

Fallecido en diciembre de 1996, la obra de José Donoso es una de las cumbres de la narrativa chilena e hispanoamericana. Coronación, además de ser su primera novela fue el inicio de una fructífera vida dedicada a las letras.

Nacido en el seno de una familia de clase media acomodada, José Donoso (Santiago de Chile, 1924) fue considerado durante muchos años el narrador chileno por excelencia. A ello contribuyó, qué duda cabe, su inclusión dentro del denominado boom de la narrativa latinoamericana, hecho que le dio a su obra un prestigio y una difusión que terminaron por opacar a otros narradores chilenos, contemporáneos suyos.

Desde muy temprano definió tanto su vocación literaria como su particular admiración por la literatura inglesa. Predilección que lo llevó a estudiar literatura anglosajona en la universidad de Princeton, Estados Unidos, convirtiéndose en un auténtico especialista en el tema.

Al retornar a Chile, tuvo que enfrentar la disyuntiva de conjugar su formación cosmopolita y de vanguardia, con una tradición literaria local anquilosada en un realismo supérstite.

Con innegable maestría, Donoso consigue, y es ése uno de sus aportes fundamentales a la renovación temática de la narrativa chilena, adecuar su visión -enriquecida por la influencia de autores como Henry James- a una visión de la sociedad que va más allá de lo meramente descriptivo, insertándose en un nivel de expresión mucho más complejo, rompiendo así los moldes clásicos vigentes.

En efecto, desde la publicación de Coronación, su primera novela (1958), advertimos algo que terminará convirtiéndose en una suerte de veta personal: el descarnado recuento del deterioro y decadencia de la burguesía chilena.

Para ello se vale de una visión demoledoramente crítica que surge desde el interior de las mismas familias y se expresa a través de una narrativa que va elaborando una alegoría rica en imágenes, donde lo real y lo onírico parecieran darse la mano para construir una de las obras más personales y notables de la narrativa en nuestro continente.

Resulta interesante por ello la relectura de Coronación, ya que nos permite apreciar - cuatro décadas después de su aparición- los temas y los personajes que serían una constante en la obra posterior de Donoso. No nos resulta difícil por ello reconocer en la conducta de Elisa o en Andrés de Ávalos, aspectos grotescos que después reaparecen en Iris Mateluna o en Boy Azcoitía, personajes de El obsceno pájaro de la noche; la soledad de Alvaro en Este Domingo o el trágico final de Manuela en El lugar sin límites; libros escritos en la década del 60 y que encierran todos una atmósfera similar, caracterizada por el uso de espacios cerrados; la representación de lo monstruoso como alegoría; la elaboración magistral de un mundo onírico; y esa decadencia que destruye abolengos y se erige en principio y final de todo.

Finalmente, lo que nos queda de su obra parece ser esa sensación de desesperanza casi nihilista, ese sentimiento de haberlo perdido todo que sume a sus más entrañables personajes en un laberinto del cual no precisan ni pueden salir, y que sirve de contrapartida a ese otro mundo; el de los seres "normales", un mundo que oculta en su interior el final ineluctable, la monstruosidad y el vacío espiritual de una época, que José Donoso se encargó de desnudar mejor que nadie. (R.D.R.)

 

José Donoso, "Coronación", Alfaguara, Madrid, 1995, 277 pp.