| COMO HACER MENOS TRAUMÁTICO EL
DESPIDO DEL PERSONAL
"Gracias por sus
servicios"
Por Isabel Herrera
Gonzales-Pratto (*)
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La decisión de retirar a un trabajador
de la empresa exige una profunda reflexión por parte de la dirección, ya que la
disminución de puestos de trabajo muchas veces afecta la calidad del servicio,
ocasionando la falta de recursos humanos para una atención eficiente, baja motivación,
menor productividad y reducción de la dedicación a la capacitación, sumado a ello se
podrían ocasionar problemas legales. |
Por ello, de no existir más remedio
que retirar personal de la empresa es preciso encausar el "shock" psicológico
que puede causar con medidas que busquen conciliar los intereses de ambas partes.
Sin embargo, muchas veces se considera poco
operativo entrar a un proceso de negociación por prever que no se obtendrán buenos
resultados y que sólo se trata de una simple pérdida de tiempo.
Al respecto, en algunas ocasiones la
presencia de un sindicato intransigente termina por disipar toda idea de diálogo para el
retiro. Otras veces cuando las empresas no tienen medios económicos suficientes para un
plan atractivo de retiro voluntario (cuyo ingrediente principal es el incentivo
económico) hace descartar la solución negociada.
También puede suceder que la dirección de la
empresa adopte una actitud demasiado defensiva y en lugar de sopesar en toda su dimensión
esta dramática vivencia para los afectados y la organización, se representa
primariamente a aquéllos como una grave amenaza que hay que evitar (el boicot, los
piquetes, las protestas, los juicios).
Por último, hay empresas que desean el diálogo
pero temen perder el control de la situación, por lo que para conseguir la preeminencia
del poder, consideran necesaria una primera ofensiva de "ablandamiento" que
facilite la negociación (el inicio sorpresivo del procedimiento de reducción, por
ejemplo).
El régimen legal peruano contiene distintas
alternativas para poner fin a las relaciones laborales, por lo que mediante una adecuada
asesoría las empresas deberían estar en condiciones de efectuar un retiro de personal
eficaz y consistente.
Pero si la asesoría legal no ha seguido de cerca
los cambios en la planificación de recursos humanos, podría terminar conduciendo al
empresario por los caminos legales más toscos y contraproducentes a la unidad, como un
despido arbitrario al domicilio personal del trabajador un fin de semana, para así
"evitar problemas".
Un planeamiento estratégico definirá primero el
mensaje que quiere transmitir la empresa en esta coyuntura a los que se quedan y a los que
se van, y a partir de ello identificar las acciones a seguir. Lo óptimo sería que la
asesoría legal acompañe a una asesoría especializada en comunicación y terminación
exitosa de relaciones laborales, donde se debería considerar los siguientes aspectos:
- Realizar un plan de comunicación de la gerencia al personal. La
situación de la empresa y la decisión de retirar a un conjunto de personas de la
organización concierne a todos y por ende merecería un anuncio de la alta dirección. La
forma de la comunicación (en vivo, escrita, correo electrónico) dependerá del tamaño y
realidad de cada empresa y no necesariamente se ha de agotar en una sola misiva. Se debe
mantener viva la comunicación desde el principio hasta el fin del proceso.
- Información sobre el personal afectado. Se deberá evaluar el perfil
psicológico y las características de los grupos involucrados (ejecutivos, empleados,
obreros). Se deberá definir la secuencia cronológica de los retiros. Será necesario un
estudio particular de los afectados: liquidación de beneficios sociales, cuestiones
relevantes de su situación familiar (a través de una asistenta social), tipo de contrato
(estable o contratado a modalidad) y récord de servicios. Se deberá consultar los casos
especiales (dirigentes sindicales que gozan de fuero sindical, por ejemplo).
- Plan de retiro voluntario. Se debería hacer el mayor esfuerzo para
lograr una solución negociada que pueda ser percibida en última instancia como
"superior" a la perspectiva de un juicio o procedimiento laboral.
- Orientación al personal. Una vez que el personal invitado al retiro
recibe el material informativo del programa, precisa orientación general (desde
explicaciones sobre los cálculos de su liquidación hasta un consejo personal).
- Plan contingente. Para el personal que no se acogió al plan de
retiro voluntario, existen dos alternativas principales: (i) el despido arbitrario; (ii)
el procedimiento de cese colectivo ante el Ministerio de Trabajo. En cualquiera de estos
dos se deben estudiar bien las posibilidades para que en la medida de lo posible
trabajador y empresa puedan afrontar la situación siempre de acuerdo a ley y con los
menores costos posibles.
Todas estas acciones son necesarias para aminorar el
shock que implica un despido y así lograr que los criterios de eficacia (impacto
económico inmediato) y consistencia (impacto en el grado de unidad) vayan de la mano.
(*) Especialista en Derecho Laboral del
Estudio Muñiz, Forsyth, Ramírez, Pérez-Taiman & Luna-Victoria.
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