CINE

Cámara de Comercio de Lima

Belleza americana

Crítica de Marco Nieto Piaggio

Algunas películas vienen acompañadas por un nombre que las define claramente, tal es el caso de "Belleza Americana" (American Beauty).

El debut fílmico como director de Sam Mendes no solo nos invita a disfrutar de su impresionante talento como artista visual, sino que nos inspira de manera singular con una película capaz de trascender la pantalla.

Belleza Americana (1999), es simplemente la historia de un padre de familia americano y la calidad de vida de su familia en un entorno de clase media. La película, inicialmente, narra la crónica de Lester Burnham (Kevin Spacey), infelizmente casado con Carolyn (Annette Bening) e incómodo padre de Jane (Thora Birch).

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Lester es un hombre bueno y sencillo, cuya vida se ha vuelto una triste rutina en busca de una felicidad que siempre parece estar fuera de su alcance. Es entonces que conoce a Angela Hayes (Mena Suvari) la sensual amiga de su hija, de la cual se enamorará perdidamente.

Sobre esta premisa, Mendes construirá una historia compleja, humana y tierna. Aun cuando contiene escenas de fuerte contenido para adultos. En el fondo trata una temática de sorprendente ternura y belleza, que no pretende conseguir reacciones del público con excesos sexuales o comportamientos aberrantes, sino a través de un implacable entorno cotidiano.

Una de las escenas del film probablemente pasará a los libros de texto de la cinematografía, en ella una simple bolsa de plástico flotando en el aire consigue conmover al espectador sin ninguna razón en particular, demostrando la gran sensibilidad del director y su conexión, casi metafísica con el público.

Asimismo, el recurrente tema de la "Belleza" que empieza en calidad de metáfora, contaminando positivamente a todo en la vida, termina hecho una realidad con una suavidad imperceptible. Las películas con temas relativos a la decadencia de la familia americana parecen haber tenido gran apogeo estos últimos años, con magníficos ejemplos en "Felicidad" y "Tormenta de Hielo", ambos casos de extraordinaria calidad, pero ninguna tan vivida o "bella" como la obra de Mendes.

Con ocho nominaciones al Oscar, entre las que están "Mejor Película", "Mejor Dirección", "Mejor Actor" y "Mejor Actriz", solo nos queda comentar las virtudes de la cámara de Conrad Hall y de la fotografía.

La cinematografía en su conjunto es difícil de superar, con ángulos enmarcados que aíslan al espectador cuando deben, y close up’s precisos para acercarnos a los sentimientos de los personajes.

Las actuaciones son todas espléndidas, y creo que habrá un probable Oscar para Kevin Spacey. Belleza Americana es una de esas raras excepciones donde la fusión entre lo comercial y lo artístico hacen perfecta armonía, no se la pierda.