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NUEVAS COMPAÑÍAS YA OPERAN TELEFONÍA DE LARGA DISTANCIA

Llegó la hora de elegir

 Informe de Carmen Anaya Valer

Carlos Gonzales García

 Los compromisos de inversión para el sector de telecomunicaciones en el período comprendido entre 1999 y el presente año ascienden a US$ 1,433 millones, mientras que las concesiones para telefonía de larga distancia nacional e internacional suman 29.

También hay ocho empresas que ofrecen el servicio de llamadas entrantes, es decir, aquellas que provienen del exterior hacia el Perú.

Este panorama resulta prometedor si se considera que hay una competencia cada vez más creciente en el campo de la telefonía móvil (celulares), así como en el ámbito de la telefonía fija (llamadas locales).

En el caso de los celulares, el mercado se encuentra atendido por Telefónica y Bellsouth. Por su parte, la telefonía fija -que durante poco más de cinco años estuvo tan sólo a cargo de la entonces "Telefónica del Perú"- dentro de poco podrá ser ofrecida por una segunda compañía. Por lo pronto, Bellsouth y FirstCom ya recibieron la autorización respectiva para operar en este campo.

En suma, los peruanos, luego de hablar por años mediante el monopolio estatal en las telecomunicaciones –recordemos a la Compañía Peruana de Teléfonos y Entel- y por Telefónica, en razón de su privatización, hoy comenzamos a observar que nuestras posibilidades de elección en este campo comienzan a crecer y a ser variadas.

Si bien las inversiones proyectadas en el sector resultan por demás cuantiosas –se estima que para el año 2003 podrían llegar a US$ 2,500 millones-, lo cierto es que para el común de los peruanos, ya sea aquel que necesita simplemente un servicio residencial o aquel otro que requiere además de uno comercial, resulta casi desconocido el abanico de posibilidades que se tiene en materia de telecomunicaciones.

Si nos detenemos tan sólo en telefonía de larga distancia podemos encontrarnos que no sólo se acude a Telefónica del Perú para este servicio, sino que se puede contar con FirstCom –basta traer a la memoria el spot televisivo del "tururu"- y con Bellsouth. Aunque en este último caso el servicio se brinda tan sólo a sus clientes con celulares.

Pero, como ya mencionamos, hay empresas que reciben llamadas entrantes y se preparan para ofrecer llamadas de salida al exterior. Es el caso de las compañías Gamacom, Nortex, Comunications S.A.C. Perusat, Red Científica Peruana, Netfax, Technologies, Instatel, Limatel, Full Line y H.H. Telecom.

Es más, los primeros días de enero se dio a conocer que la empresa Diveo, filial de la compañía Diginet Americas, prestará servicios de larga distancia nacional e internacional, con lo cual competirá directamente con FirstCom y Telefónica.

Esta empresa invertirá en cinco años US$ 50 millones y tiene el compromiso de instalar una red de telefonía en Lima, Arequipa, Trujillo, Chimbote, Chiclayo y Huancayo.

Pero además de nuevas inversiones y posibilidades de elegir, la llegada de otras empresas en materia de telecomunicaciones implica la oferta de nuevos productos.

Así, los peruanos comenzamos a conocer la nueva tecnología en materia de comunicaciones. Es el caso de FirstCom, la cual colocó en el país US$ 70 millones en los dos últimos años para traer no sólo una oferta más sino para ampliar la gama de servicios.

Estos recursos permitieron a la compañía –que acaba de fusionarse con ATT Latinoamérica- ofrecer tres variados productos: transmisión de datos mediante la tecnología ATM -novedosa en el país-; acceso directo a Internet y, por supuesto, las llamadas de larga distancia nacional e internacional.

El presidente de la compañía, Dante Córdova, consideró que el ingreso de FirstCom al Perú no sólo significó el fin del monopolio, sino que también implica ahora una presencia capaz de ofrecer tarifas menores a las que conocían los peruanos.

El ejecutivo sostuvo que las tarifas que ofrece su compañía se encuentran 10% por debajo de las de Telefónica. "Los descuentos son mayores de acuerdo al volumen del consumo. Por ejemplo si el consumo supera los 200 soles, el descuento en las tarifas es de 16%, adicional al 10%", refirió.

Su propuesta supone, además, el inicio de un proceso de facturación que Córdova considera transparente. "El usuario sabe porqué está pagando determinada cantidad, pues hay un reporte pormenorizado de las llamadas", afirmó.

Aseguró que en el primer año FirstCom espera captar entre el 10 % y 20 % del mercado local en cuanto a servicios de larga distancia local.

Sobre la telefonía fija, indicó que todavía no se tienen planteadas las metas en tanto el servicio no se presta y el proceso de fusión se inició relativamente hace poco. Aunque en la última versión de la CADE, realizada del 20 al 22 de enero, se anunció que en mayo próximo, FirstCom estaría ofreciendo los servicios de telefonía fija.

Finalmente, sostuvo que en los siguientes 90 días ciudades como Huancayo, Arequipa, Chiclayo, Trujillo y Piura tendrán el servicio de larga distancia nacional del que ahora gozan los limeños.

Pero Córdova fue más allá en sus conclusiones sobre el mercado de telecomunicaciones. Señaló que la llegada de más compañías representa para el mercado peruano no sólo posibilidades de elegir sino que además lo acostumbra a exigir mayores niveles de competencia y eficiencia en el producto.

No le falta razón. Los peruanos hemos comenzado a exigir servicios de calidad y a costos competitivos. Es que cuando se tienen opciones se puede pedir más.

 

 

TELEFONÍA RURAL, EL SERVICIO QUE LOS PUEBLOS ESPERABAN

Tarde, pero presentes

 

La década pasada los peruanos que vivimos en las principales ciudades del país teníamos una queja unánime: solicitar un teléfono significaba el inicio de una espera que con toda seguridad era de uno o dos años. Aunque no faltaron quienes esperaron hasta cinco o siete años.

Pero mientras nosotros sentíamos que ese servicio era algo básico pero difícil de conseguir, los otros peruanos, nuestros compatriotas de los pequeños poblados, de las comunidades campesinas; aquellas denominadas áreas rurales no tenían ni idea de cómo era un teléfono. En el mejor de los casos tenían una pequeña oficina de Entel que les permitía el acceso a la modernidad.

Por todo ello, cuando se inició la apertura del sector de telecomunicaciones se diseñó también un plan que permitiera ampliar el mercado de telefonía fija.

Desde ya, la demanda peruana sin cubrir que dejó la desaparecida Compañía Peruana de Teléfonos, suponía para quien adquiriera esta empresa un futuro promisorio por las posibilidades de crecimiento que ofrecían esos miles de peruanos que carecían de teléfonos en las ciudades.

Pero en este panorama en realidad no estaban consideradas las poblaciones rurales en tanto si bien ellas significaban una demanda insatisfecha, no aseguraban grandes ganancias.

Como resultado del proceso de privatización, de la apertura y la competencia en el sector de telecomunicaciones, se abrió camino dentro del Estado el Fondo de Inversión en Telecomunicaciones (Fitel), cuyo principal objetivo es financiar el Programa de Proyectos Rurales de Telefonía, el cual comprende la puesta en marcha del servicio en cinco mil localidades rurales del país hasta el año 2003.

La primera compañía que entró a formar parte de este programa –que supone una especie de cofinanciamiento entre el sector privado y el Estado peruano- fue Global Village Telecom, la cual brindará servicios de telefonía a 213 localidades en cuatro departamentos: Tumbes, Piura, Cajamarca y Amazonas, donde prestará servicios de telefonía fija local, pública y de larga distancia nacional.

Si bien muchos no parecían tener demasiadas esperanzas con relación al interés que las zonas rurales despertarían en los inversionistas privados de telecomunicaciones, la realidad demostró que este mercado sí resulta atractivo. Basta ver que la licitación de otros tres proyectos telefónicos vinculados a Fitel despertó el interés de cuatro empresas: la propia Global Village Telecom, Cifsa Internacional, Telerep e Ybarra-STM-Wireless Inc.

De este último grupo, la ganadora fue Telerep, la misma que en diciembre de 1999 obtuvo la concesión de tres proyectos que permitirán atender la demanda proveniente de 1,937 poblados rurales.

El primero de estos proyectos se ubica en la zona sur y abarcará los departamentos de Arequipa, Puno y Tacna; el segundo, se relaciona con la zona centro sur y comprende los departamentos de Apurímac, Ayacucho, Cusco, Huancavelica, Ica y Madre de Dios.

El tercer proyecto se refiere a la zona de selva norte, es decir los departamentos de Loreto y San Martín.

La puesta en marcha de estos proyectos permitirá a las localidades situadas en estos departamentos contar, en aproximadamente un año, con servicio telefónico e Internet.

La concesión es por 20 años y la empresa ofreció una inversión –cofinanciada con Fitel- de US$ 10’990,888. Pero se estima que el desarrollo de los tres proyectos significará un desembolso total de US$ 30 millones.

Ahora bien, la pregunta en estos casos de tanta competencia es obvia: ¿Cómo beneficia esto al consumidor? Hay muchas aristas en la respuesta. Por lo pronto, la posibilidad de elegir entre varios operadores –como lo puede hacer un habitante de Estados Unidos o Canadá, por ejemplo- ya es de por sí una ventaja porque se escoge a quien ofrece mejores tarifas y un servicio de calidad.

El ingreso de nuevas compañías con tecnologías similares pero con propuestas individuales novedosa, también beneficia al consumidor que tiene a su disposición distintas formas de comunicación, de acuerdo a la tendencia mundial.

Sin embargo, algunos expertos consideran que todos estos factores no siempre se cumplen en la práctica, sobre todo cuando se trata de tarifas y de la competencia en sí. Con relación a las tarifas se estima que la máxima reducción fluctuará entre 10 % y 15%.

La competencia es otra historia. En el caso peruano se cuestiona el hecho que estos nuevos operadores de telefonía en el Perú deben pagar un cargo de interconexión a Telefónica, la cual cuenta con la infraestructura básica para que estos competidores presten servicios en el mercado peruano.

Dicho cargo es de US$ 2.09 y a decir del sector este valor representa el 90% de la facturación del usuario. A partir de ello se estima que no habrá real competencia en telefonía local, en tanto la interconexión no se reduzca.

Los cuestionamientos pueden seguir y probablemente tengan asideros válidos, pero lo cierto es que esta apertura en el sector de telecomunicaciones permitió que el "tururu" y sus competidores lleguen a los poblados más alejados. La competencia siempre es buena y perfectible.

 

BELLSOUTH Y TELEFÓNICA, CON NUEVOS COMPAÑEROS

Clásicos rivales en peligro

 

  La mitad de la década de los 90, significó para la telefonía celular en el Perú dos cosas. Por un lado, una constante innovación tecnológica y por el otro, una importante expansión en el mercado, que tuvo como partida a los clásicos rivales, Telefónica y BellSouth.

 

El fenómeno de la telefonía móvil, que en el mundo está significado un "boom" trascendental, no es ajeno en ningún sentido en nuestro país. Ya sea en la calle, en la casa o en el trabajo, es común percibir el sonido que emana de estos artefactos.

Los factores que explican este "boom" son principalmente el abaratamiento de los equipos y la flexibilización en los programas de pago. No hace mucho, cuando en 1994, Motorola Inc., inauguró la era inalámbrica, parecía imposible imaginar que teléfonos celulares que costaban US$ 4 mil y que eran del tamaño de un ladrillo, podían en tan poco tiempo reducir sus costos y tamaño.

Tele2000 (hoy BellSouth), a inicios de los 90, fue la primera empresa en operar este rubro de telecomunicaciones. Poco después, la ex Compañía Peruana de Teléfonos (hoy Telefónica) y la Empresa Nacional de Telecomunicaciones, incursionarían en dicho mercado.

Para este año, el gobierno está convocando a concurso la entrega en concesión de la Banda "A" PCS (Personal Comunication System) de telefonía móvil y de la telefonía fija inalámbrica, la cual está prevista para la segunda quincena de marzo.

Hasta el cierre de esta edición, autoridades del CEPRI de Telecomunicaciones informaron que hay siete empresas interesadas en la concesión de la referida banda. Por lo pronto, ya hay nuevos jugadores en el campo deportivo que amenazan a los tradicionales "rivales": BellSouth y Telefónica.

BELLSOUTH

Larry Smith, presidente de BellSouth Perú, sostiene que a pesar de que 1999 fue un año difícil para el Perú, la compañía que representa logró superar sus expectativas en cuanto a demanda de clientes.

"Hemos incrementado el número de abonados a 305,000 y nuestras ventas mejoraron un 25 % respecto al año anterior. En cuanto a nuestros planes de expansión, iniciamos con éxito operaciones en la ciudad de Arequipa, captando más de 8,000 clientes, y durante este año haremos lo propio en las principales ciudades del país", afirma.

Según nuestros consultados durante el año anterior hubo una tendencia decreciente en el volumen del consumo por minuto. Así, esta variable en 1999 decreció en alrededor del 10 %.

Con relación al sistema pre-pago, Larry Smith, asegura que en los últimos meses se incrementó el número de abonados a este mecanismo que llega alrededor del 50 %.

BellSouth planea invertir para este año aproximadamente unos US$ 50 millones. Tal como afirma su representante, dicho monto será destinado para desarrollar tanto sus negocios celulares como de transmisión de datos y telefonía pública. Asimismo esperan iniciar sus servicios de telefonía fija, larga distancia e Internet .

Smith revela que desde que BellSouth ingresó al mercado peruano, al adquirir el 59 % de las acciones de Tele2000, tiene actualmente el 45 % del mercado de celulares en Lima.

Para Larry Smith, las comunicaciones inalámbricas y los servicios de Internet ya están fusionándose por lo que no sería extraño pensar que en un futuro sólo será necesario un pequeño aparato portátil para acceder a múltiples servicios.

"Los fabricantes -agrega- están introduciendo teléfonos nuevos, más pequeños y más rápidos que pueden mostrar contenidos de la WEB directamente en la pantalla del teléfono celular. Sin embargo, estas pantallas todavía son demasiado pequeñas y la transmisión de datos es aún un poco lenta y se van a necesitar algunos años para desarrollar esta tecnología".

TELEFÓNICA

Con respecto a las perspectivas de Telefónica, el gerente general adjunto, Santiago Antunez de Mayolo, afirma que la Corporación tendrá un crecimiento en todas las unidades de negocio que opera.

Por ejemplo, en telefonía básica, se espera un crecimiento en los próximos tres años, estimado en 150,000 y 200,000 nuevas líneas en servicio por año. Este incremento se debería a la reactivación de la demanda interna que crecerá con una tasa anual de 4 % aproximadamente.

Aunque sin adelantar los resultados obtenidos en 1999 porque las normas no lo permiten, en los próximos dos años se invertirán US$ 140 millones en sus áreas de telefonía básica, móvil y servicio de cable.

Precisamente, la reciente oferta de intercambio de acciones de Telefónica de España a sus filiales de Latinoamérica, forman parte de esa estrategia que la Corporación desarrollará en los siguientes años.

El Perú es visto –en España- como uno de los países con mejores indicadores económicos en la región, razón por la cual, la matriz está apostando por el desarrollo de su empresa en el país.