MINERÍA
MINEROS INVERTIRÁN US$ 9,000 MILLONES HASTA EL 2007
El negocio está bajo tierra
Por Carmen Anaya Valer
La minería se convirtió en la última década en uno de los sectores que más inversiones capta en el país. Más aún, es una de las actividades que atrae recursos de manera permanente y probablemente sea una de las pocas donde las alianzas estratégicas entre peruanos y extranjeros surgen de manera fluida y casi natural.
Prueba de este comportamiento es la cifra que la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía tiene consignada como inversión futura para los siguientes seis años: US$ 9.000 millones, los mismos que comenzaron a llegar el año pasado y que deben seguir hasta el 2007.
Gran parte de estos recursos se destinó al desarrollo de nuevos proyectos mineros, aquellos que en gran medida se encontraban en compás de espera, ya que la crisis mundial limitó las inversiones de las grandes empresas.
De acuerdo a las últimas informaciones del sector, será la minería aurífera la que capte la mayor parte de estos miles de millones. Por lo pronto, para este año las minas de oro tienen previsto invertir US$ 300 millones, de los cuales US$ 200 millones serán colocados por Yanacocha, el yacimiento a cargo de la empresa peruana Buenaventura y la estadounidense Newmont.
EXPLORACIONES
En otros ámbitos del sector minero, las inversiones previstas para los próximos seis años incluyen el desarrollo de Antamina, cuya inversión total suma US$ 2,200 millones y que tiene establecido el inicio de su fase de exploración para el 2002.
El otro proyecto que ya inició su fase de desarrollo es Pierina, a cargo del consorcio Barrick Misquichilca. En este caso, se invertirá en total US$ 260 millones.
Pero al margen de nuevos proyectos, el sector minero peruano muestra un constante movimiento en cuanto a ampliaciones se refiere. Algunas de éstas comenzaron a ejecutarse en 1999, mientras que otras recién tendrán su punto de partida este año.
En la lista de ampliaciones podemos mencionar los planes de Southern Perú para modernizar y aumentar la capacidad de Cuajone con un costo de US$ 245 millones, los mismos que en parte ya se destinaron a trabajos de mejora en la Fundición de Ilo.
Asimismo, Southern Perú tiene suscrito un acuerdo con Southwestern Gold para explorar el proyecto Santo Tomás, del cual se extraerá cobre y oro con una inversión de US$ 2 millones entre 1999 y el presente año.
Por su parte, los planes de Doe Run suponen la ampliación del Complejo Metalúrgico de La Oroya. Pero además la empresa está invirtiendo US$ 108 millones en la implementación del Programa de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA).
En cuanto a las inversiones en Cajamarquilla, se informó que en el 2000 deben terminar las obras de ampliación que se iniciaron hace dos años. Para esta segunda fase se destinó US$ 350 millones.
En tanto, BHP Tintaya tiene, desde 1998, un programa de inversiones de US$ 104 millones, los mismos que se suman a los compromisos de inversión que asumió la empresa al momento de la privatización de la mina y los cuales debían sumar US$ 85 millones pero que en la práctica se convirtieron en US$ 124 millones.
A toda esta agenda de inversiones debe sumarse la que se tiene prevista en materia de exploraciones, las cuales en su mayor parte se iniciaron hace algunos años pero que continuarán con mayor fuerza este año.
En este segundo grupo se encuentra la mina San Gregorio de propiedad de El Brocal y que implica una inversión total de US$ 300 millones. También debe considerarse Berenguela, yacimiento de cobre, plata, manganeso de propiedad de Kappes and Cassiday.
No hay que dejar de mencionar tampoco los yacimientos de Tantahuatay y Minas Conga, ambas a cargo de Buenaventura en sociedad con Southern y Newmont.
Finalmente, en esta lista de inversiones inmediatas se debe considerar a La Arena-La Virgen, proyecto aurífero a cargo de la canadiense Cambior, la cual también posee La Granja.
Esta última requiere de una inversión total de US$ 2.355 millones. El desarrollo de este proyecto se vio afectado hace dos años por la caída de los precios internacionales.