INVERSIONES

Lurín: El valle de las oportunidades

 Entre los importantes recursos naturales que tiene Lima, posee tres valles que le proveen de alimentos, áreas verdes, espacios recreacionales y hermosos paisajes.

El Rímac y Chillón ya están urbanizados, no así el valle de Lurín, que aún tiene una riqueza especial en ecosistemas, desde tierras agrícolas, lomas, playas e islas, hasta lagunas altoandinas.

Posee, también, como patrimonio excepcional, el santuario más importante de la costa central: Pachacamac que tiene más de 300 restos arqueológicos.

Con la finalidad de rescatar ese valle para la ciudad, el Foro Latinoamericano de Ciencias Ambientales (FLACAM), red privada comprometida con el desarrollo de América Latina, viene diseñando el programa "Valle Verde", que tiene por objetivo aportar su experiencia para hacer sustentable el proceso de ocupación del valle de Lurín y elevar el valor su oferta para la ciudad, según refiere Anna Zucchetti, directora del programa.

LA REALIDAD

El valle nace en la unión de los ríos San Damián y Langa, a más de 4,000 m.s.n.m. y se extiende a lo largo de unos 106 kilómetros, con 5,116 hectáreas de tierras de cultivo, siendo sus principales productos agrícolas el maíz, fresa, vid, frutales y hortalizas. Aproximadamente tiene una población de 72,000 habitantes.

Tiene recursos ecológicos naturales, económicos productivos e históricos arqueológicos que puede ofrecerlo como oferta turística recreacional.

Según los estudios del FLACAM, podría recibir anualmente a unos 19,000 turistas extranjeros y más de 55,000 peruanos, con un promedio de 6,000 visitas al mes. Todo ello dejaría ingresos anuales de aproximadamente S/. 306,744.

Al no ser urbanizado todavía, aunque la tendencia del crecimiento de Lima es hacia el sur, tiene terrenos para instalar restaurantes y atender a 34,500 comensales. También para construir centros de hospedaje para atender a más de 3,000 personas en su conjunto.

En la parte turística recreativa, el valle es apropiado para desarrollar deportes de aventura y actividades tradicionales como caballos de paso, toros de lidia, comidas típicas, camino inca y el santuario de Pachacamac.

En todo el valle, cada metro cuadrado se oferta entre US$ 30 y US$ 40, pero su proyección de reventa fluctúa en US$ 200 y US$ 900 el metro cuadrado en las laderas. Sin embargo, el problema que tiene actualmente es que la zona es vista como la expansión de Lima, que de ser urbanizado sin criterios técnicos como ocurrió con el Rímac y Chillón, probablemente pierda gran parte de su valor.

INVERSIÓN

Actualmente hay 5,000 hectáreas de cultivo cuya rentabilidad puede aumentarse enormemente con algún tipo de riego tecnificado. Una mínima parte de su agricultura, como las lechugas orgánicas ahora se comercializan en los mejores hoteles de Lima.

De la misma manera, se puede decir de diversos proyectos turísticos y actividades recreacionales.

Zucchetti, propone desarrollar económicamente la actividad local, incrementando su rentabilidad agropecuaria y turística, para aliviar la presión urbana de Lima.

Además, se contribuiría a mejorar el paisaje y el hábitat local, para fortalecer la cuenca como "oferta verde" para Lima.