ÚLTIMA PAGINA

La América morena

 El sueño bolivariano de forjar una sola patria en el siglo XIX y posteriormente, la posible creación de Indoamérica, adquiere en este siglo, una mayor consistencia en la región, donde el Perú juega un rol protagónico en la formación de una nueva América morena

Sí políticamente, la tarea no es fácil por los diferendos limítrofes y sociales en algunas naciones, económicamente, si es factible, merced a los acuerdos de integración comercial, bilateral o en bloque.

¿Pero que és la América morena? No es un conjunto de países, ni menos la unión de pueblos con un lenguaje en común. La América morena es algo más que eso. Son los pueblos, etnias, comunidades y nacionalidades latinoamericanas, unidas ancestralmente por diversos vínculos culturales.

Por ejemplo, las etnias brasileñas y peruanas que ahora tienen idiomas diferentes, como resultado del encuentro de los dos mundos (no creemos en el descubrimiento de América, nosotros siempre hemos existido) tienen orígenes comunes.

Lo mismo ocurre con los "quichuas" de Ecuador - mal llamados indios, que es una palabra peyorativa en nuestro tiempo, porque tiene una carga subjetiva de marginación social – con los indígenas de México y las poblaciones rurales del Perú y Chile.

Es cierto que a la mayor parte de Latinoamérica nos une un solo idioma, cada cultura tiene su propia lengua nativa, que a juzgar por los lingüistas, contienen raíces comunes. Probablemente eso sea cierto. Recordemos que el imperio incaico se extendió desde Loja en Ecuador hasta el río Maulle en Chile y Tucumán en Argentina.

Se impuso el quechua como idioma universal, pero hubieron pueblos que mantuvieron su propia identidad, como los aguerridos pocras en Ayacucho, el reino del Gran Chimú en norte peruano y los wankas en Apurímac, que después se extendieron hacia la sierra central, dando origen al pueblo y vocablo "Huancayo".

Pero fuera del Tahuantinsuyo, otros pueblos no tan desarrollados tuvieron su propia dinámica social. Es el caso de los araucanos en Chile y parte de Argentina, los chibchas en Venezuela y qué decir del desarrollado pueblo azteca en México con predominio en América Central.

Recordando a Julio César Tello, dilecto arqueólogo y peruanista, nuestro país no sólo alcanzó su esplendor en el incanato con el Tahuantinsuyo, sino que ejerció su influencia en toda América del Sur.

Salvando las distancias de una época a otra, el Perú actual, también tiene la posibilidad de "ejercer influencia" en la región mediante la presidencia de la Comunidad Andina de Naciones. También por su posición geográfica, puede constituirse en la puerta de Latinoamérica para los países asiáticos miembros de la APEC (Chile, México, EE.UU. y Canadá, también pertenecen a la APEC).

Esta sería una nueva forma de alcanzar el sueño bolivariano o hayista de liderar en el siglo XXI una nueva patria, donde el pasaporte para el ciudadano común o los aranceles para los productos, no existan. Tal vez sea un sueño ahora, pero algún será una realidad. (CSM).