EDITORIAL

 

Logros y agenda pendiente para el 2000

Al ingresar al siglo XXI y próximo a cumplir los 112 años de presencia activa en la economía del país, la Cámara de Comercio de Lima, fiel a su vocación de servicio a sus asociados, se congratula por las gestiones atendidas en 1999.

Podemos citar la prescripción del Convenio con Indecopi para facilitar la reestructuración de las empresas, la flexibilización del Reglamento de Comprobantes de Pago, la difusión de la información de Aduanas para dinamizar y lograr mayor transparencia de nuestro convenio exterior, la aprobación de los Textos Únicos Ordenados de las leyes del IGV, Renta, Rus y Código Tributario, entre otros.

También en el marco de las recientes disposiciones legales aprobadas por el Congreso y Poder Ejecutivo se ha logrado la eliminación definitiva del IEAN, la prórroga del plazo hasta el 31 de diciembre del 2000 para que las empresas se adecuen a la Nueva Ley de Sociedades y la prórroga de exoneraciones del IGV para bienes y servicios, exoneraciones tributarias para los productores agrarios y la prórroga del plazo para acogerse a un nuevo fraccionamiento tributario hasta el 30 de junio del 2000, entre otras gestiones exitosas de La Cámara.

Sin embargo, quedan aún pendientes en la agenda algunas propuestas de la institución que deberían ser consideradas a fin de reactivar la demanda interna.

Entre ellas el pago diferido del IGV en las ventas a plazos, que se orienta a promover las operaciones mercantiles como medida transitoria para afrontar la grave recesión económica que afecta a las empresas en general. También la eliminación de la presunta responsabilidad solidaria de gerentes y directores de las empresas, donde sólo debe imputarse responsabilidad si se comprueba dolo, negligencia grave o abuso de facultades.

Una tercera norma que está pendiente es la Ley de las Pyme, empresas a quienes no se les permite emitir facturas por lo que no pueden operar con las medianas y grandes empresas.

Asimismo, está pendiente la Nueva Ley de Títulos Valores cuya aplicación facilitará las operaciones mercantiles al evitar homonimias, reformular el protesto y restablecer el prestigio comercial del cheque, entre otros temas de interés nacional que han motivado el accionar permanente de La Cámara.

Finalmente, con respecto al IES, lamentablemente la decisión de mantenerlo vigente, además del sobrecosto injusto que afecta a las planillas, genera desconfianza entre los agentes económicos, por el cambio de las reglas de juego y la inseguridad jurídica que no promueve la generación de empleo y las inversiones que requiere el país.