Pese a la publicidad existente en nuestro medio, la banca peruana, calificada como moderna y profesional, tiene un largo camino que recorrer con respecto a sus productos y servicios, en una palabra, bancarización.
En Europa, la bancarización alcanza niveles cercanos al 90 % y 95 %, mientras que en Chile, éste llega al 55 %. En el Perú, las encuestas revelan que tan sólo el 9 % de la población ha tenido relación con alguna entidad bancaria.
Ante tal panorama, Brit Hecht, gerente de e-Business del BBVA Banco Continental, considera que las nuevas tendencias de las tecnologías de la información están cambiando al mundo. Desde que los bancos se plegaron al mundo on line, constituyéndose en el punto de contacto fundamental con los clientes, esta tecnología está contribuyendo a difundir favorablemente la cultura bancaria en todo el país.
UNA MUESTRA El experto cita a manera de ejemplo, la
difusión que han tenido, gracias a Internet, las inversiones
en bolsa, permitiendo que el círculo de inversionistas
de acciones de compañías que se negocian públicamente
se haya ampliado a millones de ciudadanos, que no necesitan
tener grandes capitales para comprar acciones.
De esta manera, los pequeños inversionistas se transformaron
en propietarios parciales de compañías de gran
renombre mundial, como las que conforman el Dow Jones.
Esto está permitiendo que como resultado de la aplicación
de la tecnología de la Internet, los trabajadores,
amas de casa o estudiantes universitarios puedan invertir
su dinero, al igual como lo hacen los inversionistas de Wall
Street, comprando acciones en la Bolsa de Nueva York.
LAS BARRERAS Tal como comentamos en el número
anterior de nuestra publicación (Comercio & Producción
Nº 2298), los servicios virtuales enfrentan una serie
de obstáculos (falta de recursos económicos,
mínimo nivel de infraestructura, "miedo"
a la tecnología, etc.).
Al respecto, Brit Hecht afirma que los esfuerzos de inversión,
de entidades como la suya, se concentran en la difusión
de la tecnología, destacando como ventajas para los
clientes, la obtención de una mayor comodidad (desde
cualquier lugar y hora), velocidad de interacción (sin
desplazamiento, sin colas) y economía, dado que los
bancos (al reducir sus costos a través de la tecnología
cuando se trata de montaje y mantenimiento de sistemas) trasladan
los costos de ese beneficio a los clientes.
Podemos asegurar, con toda razón, que el nuevo modelo
de bancarización basado en Internet sin duda aumentará
las transacciones de las entidades bancarias, llegando a ser
el punto de contacto más importante entre el cliente
y las entidades. Sin embargos, concordamos con los especialistas
en que el mayor desafío que deberán las empresas
será el de mantener la fidelidad del cliente.