Se acercan las Fiestas Patrias
y no hay mejor manera de celebrarlas que
conociendo nuestro país. Por este motivo,
Comercio & Producción, siempre al servicio
de sus asociados, no ha encontrado mejor idea
que ayudarlo a planificar un pequeño viaje por
el interior del país, para que usted y su
familia disfruten de un hermoso fin de semana
patrio..
Ubicada a 561 Km.
al norte de Lima, vía la carretera Panamericana
Norte, llegamos a la cálida ciudad de Trujillo.
Este punto nos permite iniciar el recorrido
hacia la región andina o continuar observando
las dunas que forman los desiertos de nuestra
árida costa. Si su elección se inclina por
apreciar nuestra escarpada geografía, entonces
el circuito Trujillo-Chiclayo-Cajamarca le
vendrá como anillo al dedo.
La ciudad de la
eterna primavera, capital de la marinera y
tierra del caballo de paso le ofrece una
inigualable experiencia si usted decide visitar
la ciudad de barro más grande de América,
Chan-Chan, de aproximadamente 20 Km. Esta ciudad
está compuesta por ciudadelas cuyas paredes
están decoradas con frisos modelados en alto
relieve, y llegar a ella no le tomará más de
diez minutos desde Trujillo.
Luego de la visita
a Chan-Chan usted podrá dar un paseo por la
blanca orilla de Huanchaco, en donde verá a los
lugareños pescar en los
tradicionales caballitos de
totora; además si es amante del surfing
practicará su deporte favorito, pues las olas
son propicias.
Terminada esta fascinante
visita por Trujillo y alrededores, el desierto
nos conducirá hacia Chiclayo. A escasos 35 Km.
de esta ciudad, visitará el complejo
arqueológico de Huaca Rajada, lugar donde fue
descubierta la cámara que albergaba al Señor de
Sipán, adornado de joyas y ornamentos de oro,
los cuales están en el museo Bruning. Otro gran
atractivo de Chiclayo es el complejo
arqueológico de Túcume en donde encontramos 26
pirámides, razón por la cual este lugar es
conocido como “valle de las pirámides”.
Posteriormente ascenderemos
hacia la sierra norte en un tramo que dura seis
horas. Nuestro destino ahora es Cajamarca. Esta
ciudad es considerada como patrimonio histórico
y cultural de las Américas y su principal
atractivo es ponernos en contacto con el hecho
histórico que cambió el rumbo de nuestra nación
y de América: la captura de Atahualpa por parte
de los españoles.
De este modo, el cuarto del
rescate se convierte en nuestra primera parada;
si nos dirigimos al este de la ciudad llegamos a
los famosos “baños termales del Inca”, cuyas
aguas gozan de gran prestigio curativo. A esta
misma distancia se ubican las ventanillas de
Otuzco, las cuales son nichos en donde una
cultura de probable influencia Huari depositaba
a sus muertos, mientras que otros compartimentos
de esta misma construcción eran destinados a ser
depósitos de granos. Si su intención es sentirse
un lugareño más, entonces le recomendamos ir a
la granja Porcón, en donde los visitantes
participan de las actividades agrícolas y llaman
por su propio nombre a las vacas para ser
ordeñadas.