Originalidad, rigurosidad,
influencia y prestigio son algunos de los adjetivos que
se atribuyen a algunos personajes. En el mundo clásico
de la economía ¿Quiénes ostentan ese
privilegio?
A
comparación de otras materias como la filosofía
o la matemática, la economía es una disciplina bastante
joven. Precisamente su carácter científico comienza
a fines del siglo XVIII cuando Adam Smith publica su obra, La
Riqueza de las Naciones.
Continuaron posteriormente por esta
senda otros especialistas como David Ricardo, Karl Marx, Thomas
Malthus y John Stuart Mill. "A ellos se les considera como
clásicos porque sentaron las bases de la disciplina y abordaron
problemas relevantes", sostiene Máximo Vega-Centeno,
director de la Escuela de Graduados de la Pontificia Universidad
Católica del Perú.
En el siglo XX aparecen figuras como
Joseph Schumpeter y John Maynard Keynes, influyentes inspiradores
de la economía del crecimiento y del análisis, respectivamente.
También están John R. Hicks e Irving Fisher, maestros
en el refinamiento de la microeconomía y el análisis
del interés.
Para Eduardo Morón, profesor-investigador
de la Universidad del Pacífico, en nuestro país
hay personajes como Manuel Moreyra, Felipe Ortiz de Zevallos y
Richard Webb, que merecen sin lugar a dudas el apellido de clásico
contemporáneo.
"Estos personajes fueron los que
de alguna manera lideraron esa transición entre la vieja
economía previa a los 90 y la discusión de temas
nuevos como la posibilidad de reforma del Estado y la necesidad
de hacer una política de apertura", señala.
Indiscutiblemente, el libro de Samuelson,
hoy de Samuelson y Nordhaus, sigue teniendo éxito como
uno de los más utilizados en la introducción a la
economía, al punto que fue y es "culpable" de
más de una vocación en la materia, aunque una excelente
obra es sin duda Principios de la Economía, de Gregory
Mankiw. Entre
los nacionales, figuran en la lista de los más recomendados:
"Lecciones de Economía", de Carlos Boloña,
que ya va por su segunda edición. En el campo de la macroeconomía,
si bien abundan los textos procedentes de los Estados Unidos,
las obras de Jeffrey Sachs y Felipe Larraín tienen los
ojos bien puestos en Latinoamérica.
Actualmente
impactan los escritos de Hernando de Soto, quien destaca por sus
relevantes contribuciones a la teoría económica
de lo informal.
Jorge
Fernández Baca acaba de sacar un texto de microeconomía,
apelando a lo más avanzado que se ha venido desarrollando
en los últimos años, tratando de seguir un poco
el enfoque de autores como Mas Colell y Whinsto y Green.
Con
respecto a las traducciones, tenemos un sui géneris punto
de vista. Hay un proverbio italiano que dice "traduttore
traditore", es decir, traductor igual traidor, y lo que ocurre
habitualmente es que este "profesional de los idiomas",
transmite su comprensión, lo que entiende o lo que quiere
que se entienda.
Frente
a la comodidad de la traducción, Vega-Centeno recomienda
que sólo hay una solución al respecto: "Estimular
y exigir a las nuevas generaciones la lectura en el idioma original".