Hay
quienes crean y desarrollan empresas por ímpetu y por
espíritu de aventura. Porque desean el crecimiento de
su país, les agrada asumir nuevos retos, les gusta sentir
el calor de los negocios.
También por razones ideológicas,
porque son interactivos, por continuar con la tradición
familiar,
porque desean las mejores condiciones sociales y económicas
para ellos, sus familias y sus colaboradores, para desarrollar
su imaginación y hacer valer sus ideas y por muchas cosas
más.
La empresa es una institución cuya finalidad principal
es producir valor en un mercado competitivo y globalizado donde
tenemos muchos ofertantes y pocos demandantes. La función
social principal de la empresa es crear buenos productos y servicios
a sus clientes con precios aceptables y con un margen de contribución
favorable para el accionista.
Sin embargo, muchas personas piensan que
su función principal es generar empleo. Debemos siempre
recordar que ello es un efecto secundario de su labor empresarial.
Vista desde su mercado, las empresas existen para crear valor.
¿Cómo? Mejorando la calidad de vida de las personas,
contribuyendo al éxito de las demás empresas e
instituciones, y desarrollando sinergias con otras empresas
y el Estado.
La función de una empresa y de una institución
sobre la base de su desarrollo es muy similar:
- Ambas tienen el compromiso de trabajar para el desarrollo
de la sociedad en que intervienen.
- Ambas deben trabajar y crear productos y servicios con los
más altos estándares de calidad, con los precios
más competitivos del mercado y con un valor agregado
merecido por la sociedad que las acoge.
- Ambas deben de obtener los recursos financieros más
acordes a sus necesidades para poder operar y desarrollarse.
- Ambas deben generar de manera permanente las expectativas
de sus directores y asociados.
- Ambas tienen el compromiso de apoyar y desarrollar el crecimiento
de su personal.
Sin embargo, sus diferencias centrales son:
- Las empresas pueden operar sólo en sus mercados, las
instituciones en sus mercados y también fuera de ellos.
- En las empresas los márgenes de utilidad pueden ser
invertidos en el desarrollo del crecimiento de la empresa o
pueden ser repartidos a través de sus accionistas por
ser de carácter lucrativo, en las instituciones las utilidades
son necesariamente reinvertidas para su desarrollo por ser de
carácter no lucrativo.
- Las instituciones de desarrollo tienen un carácter
filosófico por naturaleza, las empresas no.
- Las instituciones crecen y se desarrollan con fuentes de donaciones,
las empresas crecen y se desarrollan por la generación
de sus ingresos a través de las ventas y por el aporte
de sus accionistas.
El entendimiento de la naturaleza de la
necesidad que una empresa busca satisfacer es decisivo para
identificar cuál debe ser el valor de sus productos y
servicios, y para la duración de la empresa en el tiempo.
Según la empresa sabrá determinar en qué
negocio está y cuál es su producto o servicio
que tiene mayor preferencia, brindándole la mayor atención
y dedicación para que éste cuente con las ventajas
competitivas sostenibles que le permita generar buenos ingresos
a la empresa.
La misión es el concepto de "la contribución
que la institución o empresa se propone hacer en la sociedad
a largo plazo". Es decir, el beneficio que la sociedad
recibe por la existencia de dicha organización. Considero
que este concepto, de manera sintética, indica la magnitud
del compromiso que seriamente asume una empresa e institución.
Para ello tenemos como componentes al motivo de quienes dan
origen a la empresa: sus valores, conceptos, formas de pensamiento,
compromisos, etc. También está la necesidad del
sector social (personas, empresas o instituciones) hacia quienes
se dirige la misión. La importancia y legitimidad social
de la organización dependerá en forma crítica
de la importancia de la necesidad que su Misión aborda.
Asimismo es necesario identificar cómo la empresa o institución
puede hacer la contribución más significativa
para la sociedad. Recoger las lecciones de experiencias anteriores
y los avances en términos conceptuales. Qué rol
debe desempeñar y de qué tipo debe ser la empresa
para lograr mayor efectividad, sostenibilidad y desarrollo de
recursos.
En la identificación y delimitación de "para
quiénes se trabaja" se alcanza lo adecuado ampliando
y reduciendo la cobertura de actores sociales e institucionales:
a) se amplía para contar con mayor mercado y posibilidad
de impacto, b) se reduce para ser más eficaz los servicios
y garantizar la viabilidad y la gestión institucional.
La formulación tiene que ser clara, concreta, breve y
comprensible para las demás personas. Se debe evitar
verbos difíciles de medir tales como contribuir, apoyar,
etc.
Indicar el tipo de empresa y el rol general que se propone desempeñar.
Identificar y delimitar cuál será la contribución
de la empresa a la sociedad, su mercado, su aporte a sus socios,
el futuro que ofrece al personal que la integra. Posibilitar
la evaluación de su cumplimiento.
Puede ser elaborada en términos del cambio social que
sus productos buscan o de la diferencia que quiere hacer para
la vida de las personas.
Anexo a "declaración de misión" deben
haber hipótesis, postulados, explicaciones y/o comentarios
que ayuden a especificarla, precisarla y comprenderla.
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Especialista en Marketing y Ventas
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