Diversos
conceptos se manejan en torno a la definición
de competitividad, los cuales a su vez no siempre
son entendidos en su real dimensión y por
lo tanto no son aplicados debidamente.
En las siguientes líneas el Dr.
Carlos Michelsen Terry, catedrático de ESAN,
identifica tres trampas en las que suelen
caer las organizaciones al momento de definir y
tomar decisiones. .
La
estrategia de compatibilizar oportunidades y capacidades"
En
busca de una
diferenciación
con valor
En principio, el catedrático
de ESAN destaca que existe un ranking de competitividad
asignado por el World Economic Forum (WEF) de Davos,
Suiza donde no está el Perú,
en el cual el país más competitivo
del mundo para el año 2002 es Estados Unidos
desde hace cinco años y el menos
competitivo es Argentina.
Así, el puntaje del WEF refleja consideraciones
económicas pues asigna el puntaje de competitividad
de los países en función a una combinación
de factores entre los cuales está la infraestructura
general del país, su salud económica
y la salud de las empresas.
Sin embargo, el Perú sí figura en
otros índices que están asociados
con la competitividad tales como el ranking de libertad
económica, en los cuales tampoco tiene posición
destacada.
Esta es la visión agregada, donde se juntan
todos los factores de un país para definir
la competitividad. Pero esta percepción a
entender de Michelsen no es muy útil incluso
podría ser peligrosa para definir la
competitividad al nivel empresarial, puesto que
a nivel micro aparecen otros factores particulares
a evaluarse.
Aquí es importante saltar la trampa
fácil de considerarse prisioneros de factores
macro, cuando ellos solo deben ser indicadores de
tendencias, o medidas aproximadas como los promedios.
Por ejemplo, hay muchas empresas argentinas que
son super competitivas aun cuando su propio país
es el menos competitivo del mundo, explica.
Refiere en ese sentido que las empresas pueden salirse
del riesgo país a fuerza de su propia competitividad.
Que el país en general esté
mal se explica porque al sumarse todas las empresas,
las 20 de calidad mundial desaparecen bajo el peso
de otras 40,000 que no sirven para nada, anota.
Pero ello no condena a los países a una crisis
permanente, pues ya se han visto casos notables
de resurrecciones económicas como las que
ocurrieron después de la segunda guerra mundial.
Japón comenta Michelsen
Dr. Carlos Michelsen Terry
con su estrategia imitadora y Alemania, regresando
a su alta calidad/bajo-costo-unitario pero con muy
altos precios, asumieron rápidamente posiciones
de alta competitividad, como si hubiera ocurrido
un proceso de destrucción y resurrección
creativa, mientras que otros como Inglaterra y Francia,
mucho menos dañados, tardaron décadas
en recuperarse de los esfuerzos de la guerra.
ESTRATEGIA
¿Pero existe una similitud entre lo macro
y lo micro? Para el catedrático de ESAN esta
similitud se constituye en la elección de
aquellas estrategias usuarias de