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ECONOMÍA

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Recientemente salió a la luz pública la "Carta de Navegación", un compendio de sugerencias de acción para el Estado, que abarca unos 40 rubros, provenientes de consultas efectuadas a más de 150 profesionales peruanos, todos escogidos por su capacidad y experiencia en el tema.

La "Carta de Navegación", propuestas de acción del Estado, constituye un valioso aporte en donde se indican, a través de una serie de recomendaciones, las acciones que puede y debe tomar un Estado como el Perú, primero para transformarse a sí mismo, y luego para revertir un pasado de negligencia e ineficiencia en la gestión pública.
El documento fue presentado, tanto a los candidatos que pasaron a la segunda vuelta como al presidente de la República, Alejandro Toledo, por Richard Webb, quien monitoreó el equipo que elaboró la propuesta. A continuación una síntesis de cada uno de los temas propuestos:

Gobernabilidad y Democracia:

Si bien la carta incluye una agenda de canbio constitucional y de otras normas, propone una reingeniería institucional cuyo éxito dependerá de tres elementos: Un fuerte liderazgo que puede provenir de dentro o fuera de de la institución y que debe incluir el respaldo decidido y continuado del Presidente; un alto grado de participación de los funcionarios mismos de la entidad y mucha perseverancia.

Pobreza:

El Documento apunta a que el Estado puede aliviar la pocreza de muchas maneras. La mas directa es, elevando la capacidad productiva de la población pobre, al dotarla de conocimientos, de salud, de canales de regadío, de caminos vecinales, de agua potable y de otros activos productivos. El alivio es inmediato cuando el Estado reparte alimentos, medicinas y otros bienes necesarios para la sobrevivencia fisica.

Política Macroeconómica:

Para lograr la reactivación de la actividad productiva sin arriesgar la estabilidad de precios, la Carta propone, en primera instancia, la combinación del uso agresivo de acciones que generen la confianza y hagan más rentable producir e invertir en el País, y en segundo lugar, el uso limitado y cauto de los instrumentos monetarios y fiscales para apoyar el estímulo a la producción.

Bienestar Social:

La Carta de Navegación tiene la mirada no solo puesta en el Estado como promotor del cambio, sino en la sociedad civil; en algunos casos como asociado para las tareas sociales específicas y en otros como un beneficiario participante. De esta forma se busca involucrar a la población y crear un sentido de responsabilidad compartida.

Descentralización:

En el tema de la descentralización se sugiere que las Municipalidades asuman el papel de subsidiarias del Estado en salud, educación, pequeñas obras públicas y otros servicios. La desconcentración de estas competencias deben ser impulsadas por un Ministerio de la Descentralización que sustituiría y transformaría el actual Ministerio de la Presidencia.

Producción:

Se comparten los siguientes conceptos generales: La competitividad y el desarrollo del sector productivo dependerán de la calidad, flexibilidad e idoneidad de actividades públicas y privadas y de las condiciones que crean estabilidad económica y política. El Estado debe reforzar y mejorar su capacidad reguladora. Las politicas asistencialistas y proteccionistas perjudican al mismo beneficiario. La actividad productiva no prospera cuando no hay reglas claras y estables. La competitividad es la unica base segura para vender los productos nacionales y para atraer inversionistas. Conjuntamente con lo anterior, se hace necesario un papel proteccionista del mercado en la defensa de los recursos naturales.

Gestión Pública:

Se propone un proceso de modernización gradual de la gestión pública liderado por una autoridad con rango Ministerial. La Carta señala que sería necesario que el proyecto de modernización cuente con el respaldo político del Ejecutivo y del Congreso y recomendable que quien ocupe este cargo se mantenga, en lo posible, en todo el periodo del gobierno. Un elemento de modernización debe ser la reorganización integral de la Contraloría General de la República.