Las nuevas tecnologías informáticas, con Internet a la cabeza, están transformando definitivamente a la sociedad moderna. Se trata de un proceso de cambios permanente, que tiene en "la manera de trabajar" un epicentro.
Temas
como los contratos flexibles, el teletrabajo, la remuneración en
base a resultados, la capacitación permanente, son aspectos ineludibles
a los que los jóvenes de principios de siglo deberán enfrentarse
en algún momento de su futura vida laboral. Son, para usar una
expresión muy actual, un "pasaje de ida". Se considera
imposible el retorno a viejos esquemas que podríamos definir como
"paternalistas". El mercado laboral exige cada vez más
una responsabilidad autónoma de las personas.
FLEXIBILIZACION
Es aceptado desde hace algún tiempo que el
empleo "de por vida" es cosa del pasado. El contrato entre empleador
y empleado está sufriendo una profunda revolución. La carrera
por el ascenso en el escalafón de una empresa está siendo
reemplazada por el diseño y la ejecución de la propia carrera
individual. El compromiso ya no es con la empresa, sino con la profesión
y con la sociedad.
A diferencia de los parámetros tomados en cuenta hasta ahora para determinar los niveles remunerativos, la informatización de las empresas está facilitando la adopción de elementos de evaluación más individualizados y precisos, como el nivel de preparación, la experiencia y el desempeño. El salario como un "precio de mercado", que unifica a los trabajadores que desarrollan una misma tarea, irá perdiendo vigencia, sobre todo en las áreas de servicios y en funciones administrativas.
DESEMPEÑO Y FORMACION Ya hay quienes, incluso, se están preguntando
cuáles serían las herramientas más adecuadas para
medir el desempeño de las personas, teniendo en cuenta algunos
factores que consideran los aportes más significativos a la productividad
en una era marcada a fuego por la innovación: la combinación
de conocimiento, creatividad y capacidad de cooperación de los
trabajadores.
Las transformaciones tecnológicas, las adaptaciones de los procesos y las reestructuraciones organizacionales, se producen a tal velocidad que el aprendizaje ha llegado a ser de una necesidad permanente, continua y flexible, adaptable a la vocación y al desarrollo de la carrera de cada uno. El sello futurista de este proceso serán los planes de estudio adaptables, vía Internet, donde la asistencia a clases tendrá por finalidad, más que el estudio de los contenidos curriculares, el aprendizaje del sentido de equipo, la conformación de roles y el desempeño de funciones.
LA GLOBALIZACION La globalización de la economía conlleva
una mayor exigencia de movilidad geográfica de los trabajadores
con cargos ejecutivos y gerenciales. El inglés seguirá siendo
el idioma universal, pero habrá un creciente respeto por las lenguas
y las culturas del país anfitrión. Los lazos familiares
estarán más centrados en un idioma común que en una
ubicación geográfica determinada. Junto a esto último,
crecerá la conformación de equipos de trabajo sin asentamiento
geográfico único, pero con una mayor interrelación
internacional.
Como se ve, los cambios que vienen son tan profundos
y de tal magnitud, que se hace necesario que cada trabajador adopte una "visión global" y esté atento a las "señales
de los tiempos" a fin de anticiparse a las "vueltas de la vida"
que tendrán impacto sobre su propio futuro laboral. De nada valen,
llegado el momento, frases como "el mercado me dejó afuera".
El mercado provee al observador atento las señales necesarias para
estar permanentemente preparado.
Por
José Luis Daly
Socio Gerente General de Korn/Ferry International