El manejo de la imagen personal tiene mucha importancia, principalmente cuando necesita presentarse a un nuevo empleo, ya que lo que está en vitrina no es su persona sino el paquete de los beneficios que usted puede brindar a un posible empleador.
Asimismo, es indispensable estar un paso adelante del entrevistador, preparándose con la suficiente anticipación antes de la entrevista. Redacte un currículo con los ojos del lector, y muestre la imagen de un ganador. Piense que es a usted a quien deben contratar, por ello es importante darles la mejor impresión.
¿Se ha preguntado alguna vez si es
su imagen la que afecta su posibilidad de conseguir un empleo?
Puede que haya reflexionado al respecto. Puede que haya visto
colegas menos capacitados que usted ascender en la compañía
o conseguir empleo antes que usted. Puede haber tenido la sensación
de que los entrevistadores no han reaccionado tan positivamente
al momento de la entrevista tal como lo esperaba. Puede que
sienta que su trabajo no esté valorado por su actual
jefe o su posible empleador.
Lo importante es que usted esté predispuesto
a mejorar este aspecto. Todos pueden mejorar su imagen para
conservar su empleo o conseguir uno nuevo. El truco está
en persuadir a las demás personas de que lo vean como
usted desea ser visto: Como un ganador, un triunfador. Para
eso debe entender cómo funciona la imagen y qué significa.
¿QUE ES?
Antes de pensar en cambiar nuestra imagen
debemos entender qué es. La imagen es la percepción
que la gente tiene de usted. Eso incluye el aspecto que tiene,
cómo habla, viste y actúa. También sus
habilidades, fortalezas, su actitud y sus amigos.
Al igual que su personalidad, su imagen
podría tener muchas facetas. Hay una imagen suya cuando
está relajado en su casa, con sus amigos, con su suegra
y con sus enemigos, si es que los tiene.
Aunque todas ellas pudieran parecer distintas,
están basadas en su realidad. Son diferentes puntos de
vista de una personalidad. De esta manera representar una imagen
no es ser falso y menos deshonesto, es presentar una faceta
de usted mismo al mundo.
Si intenta cambiar completamente su personalidad,
o pretende hacer algo que odia profundamente, entonces se estará
comportando deshonestamente y será rápidamente
descubierto. Recuerde que cualquier imagen que quiera o necesite
representar al mundo, ha de estar profundamente arraigada en
usted.
PRIMERA IMPRESION
La mayoría de las personas con las
que se entreviste lo juzgarán en los primeros tres minutos
de conocerle y sólo cambiarán su modo de verle
cuando lo conozcan un poco más. Por eso tiene que cuidar
el mínimo detalle en estos tres minutos del primer impacto.
Si el entrevistador es el propio gerente
general de la empresa y no lo impactó, dígale
adiós a su posibilidad de trabajo. Pero si usted le causa
una buena impresión ya tiene mucho a su favor.
Tampoco es bueno ser visto como un ambicioso
o un soberbio que viene de tal o cual empresa y que tiene tal
o cual título. Muchas veces sucede que lo que están
buscando es una persona que tenga características de
líder, que sea carismático, que le guste trabajar
en equipo, que sepa desenvolverse bien en público y que
le caiga muy bien a todo el personal. Obviamente depende del
cargo o puesto al cual está aspirando.
CONOCERSE A SI MISMO
No puede empezar a cambiar de imagen sin
antes saber quién es y cuál es su imagen actual.
Es muy raro y casi imposible que una persona se siente de inmediato
y se ponga a escribir en un papel una descripción detallada
de sí mismo.
Debe estar preparado anímica y mentalmente
para auto-calificarse en forma honesta. Puede pensar que se
conoce a sí mismo muy bien, pero siempre existirá
una gran diferencia con relación a cómo lo verán
en realidad, cuando se presente ante un entrevistador para un
puesto de trabajo o un ascenso dentro de su empresa. Usted puede
verse a sí mismo como una persona segura y prometedora;
por el contrario, la gente puede verle dubitativo y satisfecho
de sí mismo.
Es muy importante averiguar lo que la gente
piensa de usted. No puede decidir qué imagen quiere proyectar
a las demás personas o cómo quiere cambiar su
imagen actual, hasta que no tenga claro cómo lo ven los
demás.
La única manera de saber cómo
nos ven las demás personas, es preguntándoles.
Busque a sus mejores amigos y pídales la confidencialidad
del caso. Con los datos de 3 ó 4 personas es suficiente
para tener una idea global de lo que denominaremos el "autoanálisis".
Haga una lista de grupos diferentes de gente.
Por ejemplo, clientes y colegas. Pregunte a esta gente acerca
de sus comentarios honestos. También pregunte a parientes
y amigos, porque ellos lo ven fuera del ambiente laboral y así
podrá redondear su imagen. No se enfade si algunos comentarios
son negativos. También usted descríbase a sí
mismo, pero hágalo con absoluta honestidad.
Por
Lic. Alvaro Otero Fernández.
Consultor en capacitación en liderazgo y servicio al
cliente.
alvaro-otero@terra.com.pe